Indicativos del comportamiento suicida

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anima a los países a invertir más en políticas públicas que sensibilicen a la población sobre los comportamientos suicidas.

Estos 6 indicios pueden ayudar a identificar las intenciones suicidas de una persona y así quizás salvarla:

Comportamientos que denotan un sufrimiento intenso

Pensamientos obsesivos, quejas sobre que la vida carece de sentido, desesperanza, incapacidad para cambiar, falta de energía para tareas rutinarias, pasar mucho tiempo en la cama, dificultad para tomar decisiones sencillas y pérdida de interés por actividades que se consideraban placenteras.

Si te encuentras con una persona que presenta estas señales, habla con un tono amable, muéstrate cercano y solidario y ayúdale a dirigirse hacia una ayuda especializada. Estas señales son indicativas de depresión, una enfermedad cada vez más corriente y que necesita tratamiento. Esto no significa necesariamente que exista una tendencia al suicidio, pero son señales de advertencia que no deben pasarse por alto.

Cambios drásticos de humor

A lo largo del día, es normal tener cambios de humor: uno puede sentirse bien y repentinamente sentirse abrumado por la ira o la tristeza en respuesta a ciertos acontecimientos.

Sin embargo, estas alteraciones del estado de ánimo pueden ser extremas, impulsivas y frecuentes en algunas personas. Presta atención a los cambios repentinos, exagerados e injustificados.

En caso de emergencia, llama a profesionales de la salud y pide ayuda. Estos cambios también deben ser vigilados cuidadosamente en los adolescentes. La adolescencia es un período en el que los cambios de comportamiento son comunes, así que es posible que su gravedad pase desapercibida.

Si el adolescente se encierra en su habitación sin querer hablar con nadie y sin saber expresar claramente su sufrimiento, trata de escucharle sin juzgarle y mostrarle comprensión. Si la comunicación es demasiado complicada, busca ayuda especializada.

Acontecimientos graves o traumáticos

Los hechos muy dolorosos, especialmente cuando son inesperados, pueden tener un fuerte impacto muy negativo: la muerte de un ser querido, la pérdida de un trabajo importante y bien remunerado, una enfermedad grave, situaciones de mucha presión,  todos pueden ser factores que desencadenen un suicidio.

Cuando estos acontecimientos provocan cambios repentinos en la vida diaria y el comportamiento cotidiano, la persona ya no sabe cómo reaccionar y deja de hacer cosas que antes consideraba importantes. Mantente cerca  y condúcele hasta la ayuda de un psicólogo o psiquiatra.

Advertencias verbales

La persona desesperada que piensa en poner fin a su vida da, en general, signos de su sufrimiento interior con frases como: “No lo soporto más”, “Quiero morir”, “La vida no vale la pena”, “Sin mí estaréis mejor todos”, “Ojalá nunca hubiera nacido”. ¿Es todo una exageración? Sí, pero en caso de duda, estate atento a estas señales y a otros indicios que apuntan a un comportamiento depresivo suicida.

Estas frases nunca deben ser ignoradas. Algunas personas piensan que una persona que realmente quiere quitarse la vida no lo advierte antes. Falso. Quien quiere suicidarse, siempre da una serie de pistas, verbales o no. Recuerda las estadísticas: por cada suicidio cometido, hay entre 10 y 20 intentos que lo preceden.

Problemas psicológicos y de dependencia

Los riesgos aumentan cuando la persona tiene problemas psicológicos como: depresión severa, trastorno bipolar, trastorno límite de personalidad, esquizofrenia, estrés postraumático o trauma por abuso físico y sexual.

Más del 50% de los suicidios los cometieron personas que sufrían depresión o trastornos del estado de ánimo, entre ellos problemas derivados de la dependencia a las drogas y el alcohol. Los medicamentos mezclados con el consumo de alcohol también son algo peligroso.

Presta también atención a conductas irresponsables recurrentes, como abuso de alcohol y de drogas, conducción temeraria y prácticas sexuales desordenadas. No todas las personas que exhiben estos comportamientos albergan pensamientos suicidas.

Sin embargo, estas señales requieren atención, orientación y tratamiento especiales, ya que indican un grado bastante alto de insatisfacción interior que no puede ser ignorado.

Mejoras repentinas

Cuando una persona que habitualmente está triste y deprimida de repente se muestra alegre, existe el riesgo de que haya planeado pasar a la acción. La mejora aparente puede no ser más que un fingimiento.

Observa también si la persona parece estar resolviendo algún asunto pendiente, si parece que se despide de sus amigos y familiares o si está donando sus bienes. Estos cambios repentinos en una persona que recientemente se encontraba en el fondo del abismo deben tratarse con gran prudencia. Informa a tu médico y busca servicios de asesoramiento profesional.

Observa y sobre todo escucha a la persona.

Sé paciente y receptivo con su angustia.

Acompáñale a las citas médicas.

Advierte a sus familiares cercanos.

Y si la persona que piensa en el suicidio eres tú, date una oportunidad y busca hoy mismo ayuda especializada. La situación por la que pasas puede resolverse, pero necesitas ayuda y apoyo.

Referencia: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2013/09/130822_criogenia_congelamiento_muerte_cch_finde
Expresión Forense es un medio de información digital y estamos comprometidos con la capacitación y actualización, evaluación y certificación de los conocimientos forenses en todas las esferas de aplicación en la procuración de justicia en México y todo el mundo. Es por tal razón que nuestra casa editora Consultores Profesionales Forenses de México S.C. (CoForense) pone a su disposición diversos instrumentos de evaluación y certificación tanto a nivel nacional, como internacional. ¡Contáctanos y obtén más información!
Ir arriba