Las ciencias forenses y los cómics

Las ciencias forenses y los cómics

17. 04. 25

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Por Crim. Lol-Ha Pérez Landa

La criminóloga Lol-Ha Pérez Landa nos acerca una interesante y amena perspectiva de la correlación entre las ciencias forenses y los personajes emanados de la cultura del cómic. La criminología y la psicología se aproximan al estudio de la fenomenología sociológica de esta expresión cultural, hoy tan efervescente gracias al cine y a un mundo que exalta la violencia.

Las Ciencias Forenses y los Cómics

Lol-Ha Pérez Landa, ciertamente hablar de cómics es un tema de gran valía desde hace ya varias generaciones; desde aquellos impresos en revistas y periódicos llenos de viñetas que leían los abuelos, hasta las sorprendentes imágenes llenas de magia que inundan los cines con tecnología de punta para delicia de los espectadores.

Las historietas no son material exclusivo de los chicos, también las chicas gustan de echar a volar la imaginación e identificarse con las heroínas, algunas anti heroínas e incluso villanas; digo, no todas gustan de las princesas Disney. Hay diferencias entre las princesas y las heroínas.

El mito de Caperucita Roja

Independientemente del romanticismo y cursilerías que puede mostrar, un cuento de hadas presenta una realidad muy velada de la sociedad y la injusticia de siglos atrás, que celosamente se atrevían a relatar casi en forma de leyenda urbana, como por ejemplo Caperucita Roja. Era un poco menos traumático (cuestión de enfoques) decirles a las niñas que no anden solas por el bosque porque un lobo feroz se las puede comer, que decirles “no tomes de más en el antro porque te pueden violar”.

Fue Disney quien cambia los ingredientes de las historias de los hermanos Jacob y Wilhem Grimm y, en vez de sal y pimienta, agrega un poco de canela y mucha miel.

Batman

En los comics los problemas sociales se abordan desde la cotidianidad, como lo vemos con Archie y sus amigos, Betty, Verónica y Torombolo; hasta los relatos más elaborados desde una perspectiva terrorista y de estudio antropológico, psiquiátrico y psicológico, como lo es Batman.

La sociedad hoy día no gusta de las metáforas ni los poemas y menos de las fábulas. Entre más grafico sea, mejor. Es verdad que a cada momento vivimos la violencia, vivimos para la violencia y en otros casos vivimos de la violencia, como lo son en este caso los creadores de los comics, los dibujantes, la industria fílmica y, obviamente, quienes practicamos las ciencias forenses, entre otros.

Pero ¿qué pasa cuando la creatividad se funde, formando un súcubo de historias gráficas fundamentadas en estudios científicos? Empiezo a sentirme como el Dr. Frankenstein. Algo así pasa en la vida real; no es ningún secreto que todo buen escritor, guionista o argumentista basa sus relatos en casos reales, en su totalidad o parcialmente y, si de historias policiacas hablamos, es más común incluso tomar casos reales y hacerles pequeñas modificaciones; se buscan asesores, en este caso, investigadores, detectives, policías e incluso científicos forenses.

La medicina, la psicología, la psiquiatría, claro está la criminalística no puede faltar, (Sherlock Holmes, creado por Sir Arthur Conan Doyle y El Nombre de la Rosa, escrito por Humberto Eco), se han asomado coquetamente en las historias de novelas y comics e incluso son ciencias tan voluptuosas y atrayentes que han subido al plató de un film.

En 1890 el italiano Cesare Lombroso, padre de la criminología, hace estudios experimentales con víctimas de tortura en las investigaciones policíacas, con un aparato llamado esfigmógrafo. Años después, el psicólogo estadounidense William Moulton Marston, con los estudios de Lombroso, logra perfeccionarlos y se convierte en el padre del polígrafo ¿Sabes qué es esto? Pues bien, es un aparato que se emplea en investigaciones policíacas y también para reclutamiento de personal específico, para detectar mentiras mediante la medición de algunas respuestas corporales como la medición de presión arterial, la respiración, la medición galvánica (sudoración) y, vamos, hasta las contracciones musculares de los esfínteres rectales. Todo esto reaccionará a partir de preguntas y respuestas. Estas mediciones son admisibles como pruebas legales, aún hoy día.

La Mujer Maravilla versionada para TV

¿Y qué tiene que ver todo esto con los cómics? ¿Sabías que el padre del polígrafo también es el padre de la Mujer Maravilla? También conocido bajo su seudónimo de Charles Moulton, da vida a Wonder Woman en 1958 y es muy curioso que siendo el padre de uno de los inventos más recurridos en cuanto a detección de mentiras se trata, también es el padre de otro método para conseguir evitar la mentira, El Lazo de la Verdad creado por Hefestos en Artemis y a partir del cinto de la belleza de Afrodita. Hagamos una analogía de cuan tan bella es la verdad.

Es increíble como Moulton toma cosas tangibles del espacio forense y las coloca en el tiempo sin tiempo. De entre todo esto también podemos asegurar que el tener a la vista personajes como ella o como todos los demás integrantes de la Liga de la Justicia o hasta el mismo Kaliman, El Fantasma, Calzonzin y el mismísimo Hombre Araña, son modelos a seguir, esos héroes que todo niño juega a imitar y que toda sociedad sueña con tener.

Xena, la Princesa Guerrera

Según Albert Bandura y la Teoría del Aprendizaje Social, se pone de relieve la capacidad para aprender observando a un modelo o recibiendo instrucciones, sin la experiencia directa del sujeto. Es así como nuestros jóvenes reaccionan de acuerdo a sus necesidades, de acuerdo a la oferta y la demanda de emociones y personajes.

Yo crecí admirando a la Mujer Maravilla, a Xena la Princesa Guerrera y a Bones y, aunque estas dos últimas no son extraídas de los cómics, sí se basan en narraciones fundamentadas en la historia y en la ciencia, haciendo la trifuerza de Justicia, Sabiduría y Fortaleza.

Referencia: http://criminalistica.mx/areas-forenses/transito-terrestre/813-examen-de-vidrios-de-autom-e-identificacie-cristales
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