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07 Mayo, 2021
Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades psiquiátricas generalmente de larga duración,con afectación al individuo en las esferas física, mental y social...


Los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades psiquiátricas generalmente de larga duración,con afectación al individuo en las esferas física, mental y social; constituyen alteraciones severas en la ingesta de los alimentos en individuos que presentan patrones distorsionados en el acto de comer, en respuesta a un impulso psíquico, y si bien cualquier individuo puede sufrir de un trastorno alimentario, son más comunes entre las mujeres jóvenes.

Estos trastornos engloban varios tipos, en esta ocasión, haremos un pequeño enfoque en la “Anorexia nerviosa”; trastorno que se caracteriza por una restricción de la ingesta alimentaria, lo que da lugar a una considerable pérdida de peso que se mantiene por debajo del mínimo esperable para la edad, sexo o desarrollo evolutivo del individuo, hasta llegar en ocasiones a un estado de grave desnutrición. Dicha pérdida de peso esta originada por el propio individuo, a través de una disminución de la ingesta de alimentos que se acompaña frecuentemente de conductas encaminadas a perder peso: uso o abuso de laxantes y diuréticos o la práctica de ejercicio físico intenso.
Diagnóstico. Dado que este trastorno es de origen multifactorial, el diagnostico debe ser multidisciplinario (médico general, psiquiatra, psicólogo, nutriólogo y fisioterapeuta), que abarque la evaluación del impacto, es decir, cada uno debe evaluar el impacto del trastorno en el individuo y determinar el riesgo o presencia de complicaciones, de enfermedades agregadas e incluso riesgo de muerte o secuelas.
De manera general, se indican diferentes tipos de exámenes y pruebas, como:

- Exploración física.- Medir estatura y peso, controlar signos vitales, presión arterial y temperatura, controlar la piel y las uñas para detectar algún tipo de problema, escuchar el corazón, los pulmones y examinar el abdomen.
- Análisis de laboratorio.- Pueden consistir en un hemograma completo y análisis de sangre y/o orina más especializados para controlar los electrolitos y las proteínas, además del funcionamiento del hígado, los riñones y la tiroides.
- Evaluación psicológica.- Generalmente se basa en las baterías psicológicas, completes de cuestionarios, autoevaluación psicológica, e información sobre los pensamientos, sentimientos y hábitos alimentarios.

Síntomas principales.
- Miedo intenso a ganar peso.
- Distorsión de la imagen corporal.
- Reducción del peso por debajo de lo normal (desnutrición).
- Piel seca y rugosa, caída del cabello, uñas quebradizas y pérdida de la menstruación.
- Estados de tristeza, angustia, irritabilidad e incluso aislamiento social.
- Personalidad de perfeccionismo y autoexigencia, que se acompaña de una baja autoestima.
- Alteraciones bioquímicas en sangre.
- Desmayos, mareos, fatiga, presión arterial y temperatura corporal baja.
- Hematomas, dolor de cabeza, frecuencia cardiaca baja.
Tratamiento. El objetivo del tratamiento para un individuo con este trastorno es alcanzar la re nutrición, siempre supervisada por el médico y el apoyo nutricional especializado, restaurar el peso, normalizar los patrones alimentarios, lograr percepciones normales de hambre y saciedad, así como corregir las secuelas biológicas de la desnutrición.
- Terapias.- Grupo de apoyo, terapia cognitivo-conductual, dialéctica conductual, interpersonal, familiar, de comportamiento y psicoterapia.
- Medicamentos.- inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina y antipsicótico.

Autor :Equipo Expresión Forense