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10 Mayo, 2021
Las pruebas de la correcta orientación sobre manchas de “sangre” en el lugar de los hechos, permiten al criminalista localizar el mecanismo de los hechos de una forma más...


Las pruebas de la correcta orientación sobre manchas de “sangre” en el lugar de los hechos, permiten al criminalista localizar el mecanismo de los hechos de una forma más visible, observando muestras latentes de manera gráfica que lleve a una investigación eficaz.

En este caso donde el principal protagonista son las manchas de “sangre” se han dado caso donde además de algunos factores ambientales pueden llegar a influir en la investigación, por el hecho de que estas manchas quedan total o parcialmente expuestas a las condiciones ambientales (lluvia, aire, calor, frio) también es muy común el que exista contaminación o alteración de la escena por factores humanos, ya que con intención intentan borrar toda huella o mancha que haya quedado de la agresión. por situaciones como esta es que se ha requerido de apoyo de técnicas nuevas para la investigación efectiva. Todo ello con el fin de comprobar la utilidad de las pruebas de orientación. Por esto se crearon compuestos químicos que al entrar en contacto con sustancias o fluidos orgánicos nos faciliten la ubicación real, así como, no sin ser auxiliadas de herramientas o instrumentos como el uso de luces forenses que mejoran la visibilidad de manchas latentes.Para entender esta técnica, es primordial saber que es la bencidina.

La bencidina es una sustancia química, utilizada en el pasado para la fabricación de tinturas para telas, papel y cuero. es un compuesto solido de color amarillento/grisaceo, blanco o rojo/grisasceo. En el medio ambiente la bencidina se encuentra en estado “libre” (con base orgánica), o como sal. en cantidades muy pequeñas es posible de disolver en el agua. Con este químico se realizará la técnica llamada técnica o prueba de Adler que consiste en soluciones reveladoras para las enzimas y proteínas que contiene la sangre. El grupo hem de la hemoglobina posee esa actividad enzimática, que puede catalizar la ruptura del peróxido de hidrógeno. Mientras no estén presentes otras sustancias orgánicas oxidantes, esa actividad de la hemoglobina, descompone el peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno, que al reaccionar con la bencidina la oxidará.

Esta prueba busca comprobar la eficacia de este y otros distintos métodos de detección y diagnóstico de manchas de sangre. Esta prueba también combate con la revelación ante cambios por la exposición al medio ambiente que puede causar desecación, putrefacción y otros deterioros de la mancha. Se puede realizar en diferentes tipos de muestras de soportes distintos. Se sugiere que antes de aplicar esta técnica, esté lista la solución previamente hecha.

La preparación del reactivo es de 10 ml de ácido acético glacial, más la bencidina. Esta combinación de bencidina en ácido acético es a lo que le llamamos como el reactivo de Adler.

Esta solución puede ser realizada en soportes absorbentes como tapicerías de coches, madera, prendas de vestir, colchones o hasta trapos de limpieza, las cuales son usualmente más comunes, ya que son empleadas para la “eliminación” de alguna escena que como rastro haya dejado sangre. Sin embargo esta tela puede ser de extrema confusión, ya que al ser utilizadas con fines domésticos y de limpieza, suelen estar contaminadas con otras sustancias que pueden dar falsos positivos o negativos al entrar en contacto con reactivos forenses u otras técnicas habituales en la investigación criminalística. Además de este reactivo existen otros tipo reactivos como el Luminol, técnicas de confirmación o específica como el Hexagon Opti, que ofrece un resultado inmediato y es muy específico de sangre.

Autor :Equipo Expresión Forense