Arriba


26 Abril, 2021
Con solo 33 años Juan Vucetich fue encomendado para realizar un estudio de las huellas encontradas en la escena de un doble homicidio de dos infantes en su propio hogar, utilizando como fundamento base su sistema de identificación y clasificación dactiloscópico.


Fue 1892 cuando se realizaron los primeros cotejos de huellas dactilares por Juan Vucetich en un crimen en la provincia Argentina. Con solo 33 años Juan Vucetich fue encomendado para realizar un estudio de las huellas encontradas en la escena de un doble homicidio de dos infantes en su propio hogar, utilizando como fundamento base su sistema de identificación y clasificación dactiloscópico. Este caso fue muy difundido, consternó a todo el vecindario y a la misma policía.

El 29 de Junio de 1892, en Necochea, Argentina, dentro de la casa de la familia Carballo Rojas se halló el cuerpo de dos niños degollados y junto a ellos el cuerpo de una mujer herida, pero, aún viva. Los cuerpos pertenecían a Ponciano de 6 años y Felisa de 4 años, el otro cuerpo correspondía al de su madre, Francisca Rojas de Caraballo, estaba desmayada y con un corte en el cuello. Fueron hallados por Ponciano Caraballo (padre y esposo de las víctimas) y por Ramón Velázquez (amigo de la familia), quienes al entrar a las casa se percataron de un inusual silencio y la obstrucción en la puerta de la recamara principal. Al entrar pudieron observar sangre por toda la habitación, a los niños degollados y a la madre inconsciente.

Al despertar la madre, lo primero que hizo fue señalar a un culpable: Al amigo de la familia, Ramón Velázquez. Argumento que este había ido por sus hijos, por encargo de su padre, Ponciano Caraballo y como Francisca se negó, Ramón reaccionó, asesinó a los niños, golpeó e hirió a la madre, atasco la puerta por dentro y huyó por la ventana. El Comisario Inspector Alvárez, encargado del caso procedió a arrestar a Ramón, incluso aunque este negó el acto y siguió negándolo en los siguientes interrogatorios. También comenzaron a haber discrepancias en el caso, por ejemplo, Francisca no tenía rastro de los golpes que declaró hechos por Ramon; el arma era un cuchillo de la casa, el cual fue escondido dentro de la misma y no en otro lugar menos evidente; el bloqueo de la puerta por dentro y un par de marcas que no coincidían con tamaño al agresor, las cuales solo pudieron originarse por este; todo aquello no sonaba muy coherente. Así que, el inspector Alvarez, decidió apostarle a un par de huellas de dedos con sangre, encontradas en la ventana y la puerta del lugar. Convocó a Juan Vucetich, quien en aquel entonces ya había hecho público su trabajo sobre las huellas dactilares y había llegado su momento de ponerlo en práctica para ayudar a la policía argentina.

El veredicto de Vucetich, señaló a Francisca Rojas como la dueña de aquellas marcas de huellas, quien al confrontar este hallazgo, espontáneamente declaró ser la autora del crimen, explicando que fue un acto de desesperación inconsciente dado por la situación de separación conyugal con Ponciano Caraballo, pensando que le iba a quitar a sus hijos y resolvió asesinarlos y quitarse también ella la vida.

La identificación de las huellas dactilares esclareció inmediata y definitivamente el hecho, descubriendo a la autora. Siendo Francisca Rojas, la primera persona condenada en la historia judicial mundial, mediante un examen pericial dactiloscópico, basado en el sistema creado por Juan Vucetich.

Hoy en día las huellas dactilares siguen siendo indicios relevantes en una investigación y gracias a los avances tecnológicos se pueden obtener mejores resultados, href="https://www.fosterfreeman.com/2017-03-06-15-40-12/fingerprint-evidence-2.html "target="_blank">Foster Freeman ofrece tecnologías para identificación de huellas en superficies más complejas como aquellas cilíndricas, entre otros. Seguir innovando es importante y empresas como esta preocupadas por el avance tecnológico en las ciencias forenses permiten mejores resultados.

Sigue a FOSTER FREEMAN en sus Redes Sociales:

LinkedIn | Twitter | Instagram |

Autor :Equipo Expresión Forense