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19 Abril, 2021

A lo largo de la historia, los documentos han cumplido una función de suma importancia para el pacto de las relaciones sociales. El hombre necesitaba plasmar el tránsito de ideas que estaba dentro de su mente para poder hacerlas perdurables, transferibles y simbólicas. Desde la aparición del ser humano, busco instrumentos para poder representar su pensamiento, utilizó de soportes objetos que cotidianamente veía, generalmente de forma lisa y de color uniforme, como paredes o piedras, pinto sobre estos con tinturas líquidas que encontró en su entorno, satisfaciendo su necesidad expresar lo que habia en su imaginación.

En las civilizaciones del pasado, después de aprender como plasmar nuestros pensamientos y transmitirlos a otros, se crearon los documentos que principalmente tenían su valor como un medio de comunicación oficial, utilizado para los avisos del poder hacia la sociedad o de índole jurídico para tratos y/o acuerdos. Fue esto lo que dio pie a la “creación” o “copia” de documentos para obtener un provecho de ellos, haciéndolos pasar como emitidos por alguien de posición distinguida.



El primer rastro de lo que ahora se conoce como falsificación de documentos, fue la producción de testamentos falsos, en la época de la república de Roma Tardía, fueron hechos mediante imitación de la caligrafía y utilizados en secreto. Esto orilló al surgimiento de la Ley Cornelia (Lex Cornelia testamentaria nummaria), la cual sirvió para reprimir la falsificación de testamentos, posteriormente se expandió y actualizó, para regular la producción de monedas y sellos adulterados. Más tarde, durante la edad media surgieron los cuerpos jurídicos que incluyen la falsedad documental y todo aquello que no pudiera demostrar su autenticidad, en aquel entonces, la única forma de demostrarlo era que las partes involucradas testimoniaran como testigos o de lo contrario, serían condenados. Como consecuencia surgieron debates morales, sobre si las sanciones por documentación falsa debían ser igual entre quien los creó y quien los portaba. Durante aquella época, también ya se había vuelto común y conocido falsificar documentos a conveniencia, ya que al no existir un método para diferenciar lo falso de lo verdadero, era difíciles de rastrear.

A pesar de las restricciones judiciales que surgieron para controlar este ilícito, las personas vieron el beneficio que tenían los documentos apócrifos para conveniencia personal, más, la falta de habilidad técnica y el surgimiento de la industria maquinaria, como imprentas y demás, dio como resultado la mejora de destreza de aquellas personas que se dedicaban a la copia de documentos., ahora hacía falta capacitar al cuerpo judicial, dotarlo de técnicas jurídico-científicas para hacer frente al crimen en este ámbito, con el objeto de verificar la autenticidad o autoría de los documentos, surgiendo así la Documentoscopia.

A partir de estas necesidades, las innovaciones en el campo de la documentoscopía han sido constantes manteniéndose a la vanguardia de las nuevas técnicas y habilidades aplicadas por los falsificadores, como ejemplo, la Tecnología the essential VSC 8000 de Foster Freeman ha sido ampliamente aprobada y reconocida por profesionales forenses en todo el mundo, para el reconocimiento de documentos apócrifos.

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Autor :Equipo Expresión Forense