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29 Abril, 2021
Este proceso se reconoce, muy comúnmente, como una dinámica en algunas familias divorciadas. Habitualmente, este fenómeno está desencadenado por uno de los progenitores respecto al otro.


El Síndrome de Alienación Parental o SAP es un conjunto de síntomas, que se produce en los hijos, cuando uno de los progenitores, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de los niños con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor.

Este proceso se reconoce, muy comúnmente, como una dinámica en algunas familias divorciadas. Habitualmente, este fenómeno está desencadenado por uno de los progenitores respecto al otro, tras un proceso de divorcio o separación. También puede estar provocado por una persona distinta al progenitor del menor (la nueva pareja del progenitor, uno de los abuelos, un tío, etc.). Incluso, se han observado casos dentro de parejas que aún mantienen su relación, aunque son mucho menos frecuentes.

La Alienación Parental surge cuando el progenitor alienador desarrolla un mensaje y un programa en los hijos, que normalmente se le tiende a llamar como “lavado de cerebro”. Los hijos que sufren este síndrome desarrollan un odio patológico e injustificado hacia el otro progenitor, que tiene consecuencias devastadoras en el desarrollo físico y psicológico de éstos. En otros casos, sin llegar a provocar odio, el Síndrome de Alienación Parental provoca en los hijos un deterioro de la imagen que tienen del progenitor alienado, resultando de mucho menos valor sentimental o social que la que cualquier niño tiene y necesita de sus progenitores, es decir, no se sienten orgullosos de su padre o de su madre como los demás niños lo harían.

Debido a las repercusiones que se presentan en el desarrollo de los niños, el síndrome de alienación parental está considerado como una forma de maltrato infantil. Sin embargo, por los casos de maltrato (incluyendo casos de abusos) en los que judicialmente se ha alegado SAP para desacreditar el testimonio de la madre y de sus hijos víctimas de abusos, existe una resistencia por parte de los profesionales. Por esta razón, el diagnóstico diferencial del Síndrome de Alienación Parental requiere que no exista maltrato previo, psicológico o físico, a la madre y los hijos, por parte del progenitor alienado.

Algunos de los indicadores más frecuentes que permiten detectar si existen síntomas del Síndrome de Alienación Parental con maltrato son:
- Insultar o desvalorizar al otro progenitor en presencia del hijo, aludiendo cuestiones de pareja que no tienen nada que ver con el vínculo parental.
- Impedir el derecho de convivencia con sus hijos al otro progenitor.
- Implicar al entorno familiar y a los amigos en los ataques al excónyuge.
- Subestimar o ridiculizar los sentimientos de los niños hacia el otro progenitor.
- Incentivar o premiar la conducta despectiva y de rechazo hacia el otro progenitor.
- Influir en los niños con mentiras sobre el otro llegando a asustarlos.

A pesar de ser muy frecuente en las familias divorciadas y del daño que produce en los menores, hasta el momento, la existencia de este síndrome no ha sido aceptada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) ni por la Asociación Americana de Psiquiatría.

Autor :Equipo Expresión Forense