Defenestación, caída y precipitación

17. 04. 26

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Por: Mauricio Mercado Manrique

La ciencia criminalística ha cambiado muy poco desde sus orígenes con Hans Gross hasta nuestros días, ha avanzado en su aceptación como ciencia y en la aplicación o intento de aplicación del método científico. Pero no en todo se ha tenido avances,  prueba de ello seguimos teniendo algunos términos mal usados o basados en referencias, sin embargo las aplicaciones o el sentido que le damos sí, lo que ocasiona ambigüedades y sobre todo vicios, vicios que se van transmitiendo en la enseñanza; porque muchos profesores enseñan lo que les fue enseñado, cometiendo de esta forma errores garrafales en el entendimiento de algunos términos y en algunas ocasiones incluyendo invenciones propias para tratar de explicarlos, ampliando el problema.

En la enseñanza y práctica criminalistica se suele ser demasiado puntual en algunos aspectos y demasiado abiertos en otros, cayendo en viejos vicios, un problema con los entusiastas actuales  de la Criminalística es, que no se preocupan por hacer investigación de términos, temas, definiciones, nuevas formas de  investigación criminalística etc., promoviendo de esta forma el vicio de “enseñar lo que me fue enseñado” sin comprobarlo o investigarlo faltando así a la séptima pregunta de oro: ¿Por qué?  Que dicho sea de paso es un error la justificación que se ha dado de esta, al decir que hace referencia al “Porque” se delinque,  y que es la única respuesta que se contesta en conjunto con la Criminología. La Criminología es muy diferente de la Criminalística,  cada una con sus propios fundamentos teorías y leyes, ámbitos de aplicación y fundamentos, por lo que una ciencia como la Criminología no tiene nada que hacer respondiendo una pregunta de oro de la Criminalística,  esta séptima pregunta hace referencia criminalistica al fundamento de nuestro dicho o de nuestro dictamen, por ejemplo ¿Qué diga el perito porque dice que la huella dactilar localizada pertenece a tal o cual persona? Será entonces que el experto enumere métodos, técnicas, consideraciones, causas, estudios y todo aquello que sirva de sustento a su conclusión, en resumen la séptima pregunta de oro es meramente criminalística y la que convierte nuestra opinión en científica y no especulaciones.

Ayudaría mucho que existiera en México  un Instituto de Investigación de Criminalística, donde se estudien y comprueben teorías,  se genere investigación técnica científica en las diferentes áreas relacionadas con la misma.

El trabajo a realizar en el ámbito de las ciencias forenses es mucho, y comenzando con esto, en este artículo hablaremos sobre el significado adecuado de algunos de los términos que se suelen usar de forma indiscriminada o de forma ambigua, generando confusiones.

Defenestración

Esta palabra siempre crea confusión, ya que hay quien dice que significa: Caer a más de 50 metros, salir expulsado por o una ventana, o  salir por una ventana a más de 50 mts; de altura,  como podemos observar en esta explicación se le da incluso un parámetro de medida donde el investigador criminalista tendría que ser cauteloso.

En diccionario de la Real Academia Española encontramos:

Defenestrar.

  1. tr. Arrojar a alguien por una ventana.
  2. tr. Destituir o expulsar a alguien de un puesto, cargo, situación, etc.

En ningún momento en este significado  encontramos condiciones de altura. Punto importante, en la acepción 1 se antecede la palabra “Arrojar” la cual por el momento dejaremos del lado para seguir con un pequeño estudio etimológico.

La palabra defenestrar viene del latín Fenestra “Ventana”. Que a su vez  toma  significado como  “Destituir del Cargo” gracias a una rebelión aristocrática de Praga, cuyos aristócratas “votaron por la ventana” (es decir, “defenestraron”), a los representantes del emperador Fernando, iniciando así la guerra de los 30 años,  de esta forma se le da la segunda acepción que se refiere a la acción de “destituir”, pero con tintes más políticamente aceptados y  el significado literal de “arrojar a alguien por la ventana”

En ninguno de los significados anteriores encontramos condiciones métricas de altura por lo que ese punto queda sin ninguna validez, simplemente con la condicionante de ser arrojado por una ventana, ahora retomaremos la palabra con la que inicia el significado esta palabra es “arrojar”

El diccionario de la Real Academia Española nos indica:

Arrojar:

  1. tr.- Impeler con violencia algo, de modo que recorra una distancia, movida del impulso que ha recibido.

La definición etimológica nos indica: 

La palabra arrojar viene del prefijo ad y el verbo del latín vulgar rotulare que nos indica “echar algo para que salga rodando”. Rotulare se deriva del latín rotulus (rodillo) y este de rota (rueda)

Una vez en conciencia de lo anterior debemos decir que para utilizar la palabra “defenestración” en Criminalística debería ser con etiología Homicida y no simplemente al hecho de salir o caer por una ventana, si no salir o caer por una ventana posterior a ser “arrojado” a través de ella.

Conclusión: Defenestrar es de etiología homicida, ser arrojado a través de una ventana.

Caída y Precipitación

Uno de los temas de mayor controversia en criminalistica es la diferencia entre caída y precipitación, inclusive tratando de explicar esta diferencia algunos también han puesto condiciones de altura, en estos casos se dice que para ser considerado precipitación:  el desplome del cuerpo debe ser mayor a la talla del sujeto que se cae, otra versión errónea es que la precipitación debe ser por arriba de los 150 cm; de altura pero esta explicación deja una laguna de 150 cm; que existen entre el piso y la altura “reglamentaria” para considerarse como precipitación, al igual que en el caso anterior el experto Criminalista debería estar muy atento a estos límites para poder utilizar estas  términos en su informe o dictamen, debido a ello se realizó lo siguiente:

En el diccionario de la Real Academia Española:

Caer:

  1. Dicho de un cuerpo: Moverse de arriba abajo por la acción de su propio peso.
  2. Colgar, pender, inclinarse. El pelo cae sobre la frente.
  3. Dicho de un cuerpo: Perder el equilibrio hasta dar en tierra o cosa firme que lo detenga.
  4. Dicho de una cosa: Descender de un nivel o valor a otro menor. Un electrón cae de órbita a otra de menor energía.
  5. Venir al suelo dando en él con una parte del cuerpo. Caer de espaldas, de cabeza.

De estas definiciones podemos considerar para nuestro tema las marcadas con los número 1, 3 y 5, observando que en ninguna existen condiciones de altura o se hace mención a distancia.

Con la definición etimológica encontramos que:

Caer o caída, de origen latín cadere (movimiento de arriba a abajo, caer) de esta palabra se derivan otras como decaer, cadáver, caducidad.

En cuanto a la palabra precipitación encontramos en el diccionario de la Academia Española.

Precipitación:

  1. Acción y efecto de precipitar o precipitarse.

En este caso la definición del diccionario no es de gran ayuda, por lo que buscamos su definición etimológica:

La palabra Precipitar viene del latín praecipitare, que significa lanzar con la cabeza por delante, lanzar desde una altura,  hacer algo apresuradamente,  lanzar locamente a su realización,  palabra latina,  verbo compuesto del adjetivo praeceps, praecipitis (precipitado.- que se lanza de cabeza) compuesto de prae (delante, por delante) y Caput (Cabeza) de la palabra en latín praeceps también se deriva la palabra “Precipicio”.

Así de la palabra Precipitar se desprende la palabra Precipitación y hace referencia a la acción de precipitarse cuya raíz proviene del latín praecipitatio (acción y efecto de lanzar desde una altura) sus componentes léxicos son el prefijo prae (delante, por delante) Caput (cabeza) y el subfijo -ción (accion, efecto)

Así mismo la raíz etimológica es muy clara: lanzar de cabeza o bien lanzar desde una altura con acción y efecto, en este caso encontramos una condición de altura pero sin especificar cuanta simplemente menciona “desde una altura”.

Como vemos en ambos casos se utiliza la palabra Lanzar que es sinónimo de arrojar:

Arrojar:

  1. tr.- Impeler con violencia algo, de modo que recorra una distancia, movida del impulso que ha recibido.

En un modo muy estricto la palabra precipitación debería ser de etiología homicida al encontrar en su raíz etimológica la acción de “lanzar” sin embrago se ha visto que la precipitación de objetos y personas puede ser accidental o por gusto (suicida) por lo que podemos omitir esta parte en base a las observaciones  criminalísticas.

Diferencias de los términos

En la primera parte a dilucidar (caída) claramente encontramos que no existe restricción de altura y englobando los significados de los tres puntos encontrados y numerados arriba, del punto tres encontramos “...hasta dar al suelo o cosa firme que lo detenga…” y en el punto número 5 dice “…venir al suelo…” complementando con la definición principal que dice “…dicho de un cuerpo con la acción de moverse de arriba hacia abajo..” podemos deducir que el suelo o cosa firme que lo detenga durante su movimiento de arriba hacia abajo puede ser el mismo plano de sustentación.

Para efectos explicativos recordaremos que en la criminalistica el plano de sustentación es la plataforma u objeto que sirve de apoyo donde se sustenta o sostiene un cuerpo o cosa, es decir un hombre subido la rama de un árbol su plano de sustentación será la rama del árbol que lo sostiene, así mismo una persona subida en un banco o escalera su plano de sustentación será el banco o peldaño de la escalera que lo sostiene.

En la segunda parte a dilucidar (precipitación) acción o efecto de lanzar desde una altura, ya quedo claro que debido a que el desplome del cuerpo u objeto puede ser de manera inconsciente (accidental) o voluntaria (suicidio) sustituiremos la palabra “lanzar” por la palabra “desplome” la cual por cierto puede ser compartida por ambos aspectos (caída y precipitación) pero tomando en cuenta que en la precipitación si exige la condición de altura, siendo esta indeterminada pero desde una altura la que sea poca o mucha no tiene relevancia.

Conclusión

Mientras en la caída no se hace mención a una altura, en la precipitación si se exige esta condición, luego entonces podemos deducir que mientras la caída puede darse en el mismo plano de sustentación, en la precipitación no puede ser de esta manera ya que exige condición de altura sin importar cuanta.

Con base en la observación y práctica de estos eventos podemos decir que una precipitación no siempre obedece a la condición de “ser lanzado” de manera que podemos dejar la etiología homicida sin utilizarla en el ámbito de la criminalistica.

Aunado a los ajustes de palabras y en un ámbito estrictamente Criminalístico podemos establecer las siguientes definiciones:

Caída. Es el desplome de un cuerpo de arriba hacia abajo en su mismo plano de sustentación.

Precipitación. Es el desplome de un cuerpo por debajo de su plano de sustentación, sin importar la altura.

Después de lo anterior podemos concluir que la diferencia entre ambos sería precisamente la condición de altura requerida.

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