Bonnie & Clyde

Por: Redacción

Bonnie Parker (1 de octubre de 1910 – 23 de mayo de 1934) y Clyde Barrow (24 de marzo de 1909 – 23 de mayo de 1934) fueron dos famosos fugitivos, ladrones y criminales de Estados Unidos. Bonnie y Clyde captaron la atención de la prensa estadounidense y fueron considerados como “enemigos públicos” entre 1931 y 1934. Aunque la banda fue conocida por los robos a bancos, Clyde Barrow prefirió el robo a pequeños comercios y gasolineras.

En su artículo “Bonnie and Clyde: Romeo and Juliet in a Getaway Car”, el escritor Joseph Geringer explica que Bonnie y Clyde gozaron de la simpatía de parte de la sociedad norteamericana, comparándolos con unos Robin Hood modernos y que, gracias a su muerte trágica, los encuadró en la leyenda.

Entre 1932 y 1934, la banda de Barrow realizó unas cuantas fechorías raptando a hombres de la ley o atracando establecimientos, normalmente lejos de su hogar y para conseguir el dinero que les permitiera volver a casa. Historias de esos encuentros han contribuido a la mitología de Bonnie y Clyde; una pareja odiada y admirada por la gente. Normalmente, la banda de Barrow no disparaba a nadie, siempre que tuvieran una vía de escape. De todas maneras, se contabilizan diez víctimas, todas a cargo de Clyde.

Una vez conocidos, a Bonnie Parker y Clyde Barrow se les unió Raymond Hamilton, amigo personal de Bonnie. Hamilton fue detenido en Míchigan. Parker no tardaría en ser encarcelada en Kaufman, Texas. Durante el período en que ella estuvo en prisión, Clyde junto a un muchacho llamado William Daniel Jones roban una tienda y asesinan al dueño. La viuda de la víctima reconoce a Clyde como uno de los pistoleros. El 5 de agosto de 1932, aunque Bonnie visitaría a su madre, Clyde y dos socios bebieron alcohol (por aquel entonces prohibido) en un local de Stringtown, Oklahoma y a la vuelta, fueron detenidos por el sheriff C.G. Maxwell. Clyde abrió fuego matando al representante de la ley.

El 22 de marzo de 1933, el hermano de Clyde, Buck sale de la cárcel. En abril, Buck y su esposa Blanche junto a W.D. Jones, Clyde y Bonnie viven escondidos en Joplin, Misuri, organizando futuros golpes y a hacerse fotos, que se hicieron famosas, haciendo poses con las armas en la mano.

Pero la tranquilidad de la banda se acabó pronto. Un ciudadano acabó por denunciar en la Missouri State Highway Patrol a ese extraño grupo de inquilinos. El 13 de abril de 1933, el sargento G. B. Kahler, de la MSHP, dirigió una redada. Los coches de policía bloquearon las salidas de los coches. Aunque cogidos por sorpresa, la banda respondió con rapidez y consiguieron matar a dos policías antes de poder huir. A pesar de eso, W.D. Jones fue herido y se dejaron la mayoría de sus posesiones en el apartamento donde se cobijaron, incluyendo la cámara con las que habían hecho las fotos que ya formarían parte de la leyenda. Estas fotos fueron difundidas por todo el estado. A partir de ese momento, Bonnie y Clyde tuvieron que utilizar sombreros y abrigos para ocultar su identidad.

A pesar de la imagen glamorosa que se ha asociado a la banda, estaban desesperados y dominaba el mal ambiente. Un reciente manuscrito de Blanche Barrow describe los problemas en la relación mientras huían. Por suerte para ellos, Clyde era un diestro al volante, conduciendo por caminos peligrosos y de esta manera dormir y buscar comida sin ser descubiertos. Mientras hacían esto, uno de ellos era asignado para vigilar. A pesar de contar con miles de dólares de botín, la banda no podía dormir en calma y en dormitorios de lujo.

En junio de 1933, mientras estaban durmiendo W.D. Jones y Bonnie, Clyde perdió el control del coche, que cayó por un barranco. Las vueltas de campana que hizo el automóvil provocó que se incendiase y que Bonnie sufriera quemaduras de tercer grado en su pierna izquierda. Durante las semanas que transcurrieron al accidente, Clyde insistió que Bonnie descansase. En ese tiempo, siguieron los robos de la banda. En uno de ellos, perpetrado por Buck Barrow y W.D. Jones a un banco, mataron a un policía local. El 18 de julio de 1933, llegaron al Red Crown Cabin Camp de Platte City, Missouri, y alquilaron una cabaña de ladrillo, flanqueada por dos garajes. Bonnie, Clyde y Jones tomaron una habitación y Buck y Blanche, la otra. La banda alquiló dos cabañas e hizo sospechar al dueño de las instalaciones, Neal Houser, al pagar Blanche con dólares de plata.

Cuando Blanche fue a la ciudad a comprar vendas, galletas, queso, y atropina para tratar la pierna de Bonnie el farmacéutico contactó con el Sheriff Holt Coffey, que puso a las dos cabañas bajo vigilancia. A su vez, alertó a Oklahoma, Texas y Arkansas para evitar una posible fuga a otro estado y con el capitán Baxter para pedir refuerzos de Kansas City incluyendo un vehículo blindado. A las doce de esa noche, el Sheriff Coffey dirigió un grupo armado para entrar en las cabañas. Pero la banda estaba sobreaviso ya que el joven Jones cuando fue a la farmacia escuchó a alguien comentar que había demasiados policías en la zona. Así pues, para cuando la policía llegó a la cabaña, los Barrow estaban todos en la habitación de Buck, armados hasta los dientes, y esperando. La policía se acercó a la puerta y llamó, identificándose. Bonnie dijo a través de la puerta que los hombres no estaban y que abriría enseguida, pero que estaba desnuda. Poco después, empezaron los disparos. Aunque la banda escapó de nuevo, Buck Barrow había sido alcanzado por un bala en un lado de la cabeza mientras que Blanche se quedó casi ciega por haberle impactado en el ojo unos fragmentos de vidrio. Pero habían logrado huir del acoso policial.

El 24 de julio de 1933, la banda de Barrow llegó a Dexfield Park, un parque de atracciones abandonado cerca de Dexter, Iowa. Un día después, un granjero encontró una hoguera apagada y unos vendajes con sangre. Esta noticia le llegó al sheriff local, quien llamó a otros sheriffs y a la Guardia Nacional de Iowa. Esa misma noche, un pequeño ejército de policías y voluntarios rodearon a los Barrows, que se vieron inmersos en un nuevo tiroteo. Clyde, Bonnie y W.D. Jones lograron escapar mientras que Buck, malherido, fue alcanzado en la espalda y su mujer volvió a recibir impactos de vidrio en su cara. Buck moriría cinco días después en el Hospital Kings Daughters de Iowa debido a una neumonía.

Bonnie y Clyde se reagruparon y el 22 de noviembre de 1933 volvieron a escapar (por última vez) de un intento de captura. Pero el joven Jones se escapó de la compañía de Bonnie y Clyde, siendo detenido en Houston. Hizo una confesión completa y solicitó ser condenado a cadena perpetua.

En enero de 1934, Clyde necesitaba un movimiento para volver a rehacer la banda. Así que Bonnie y Clyde espiaron la salida de los presos forzados de un establecimiento en el que Clyde había estado internado, la Unidad Eastham para intentar liberar a Raymond Hamilton, el primer socio de la pareja, que entonces estaba ya condenado a 263 años de cárcel. Atacaron a los guardias y provocaron la huida de cinco presos, entre ellos Hamilton. Tenían dos coches escondidos cerca, así que los otros cuatro presos cogieron uno y en el otro huyeron los Barrow con Hamilton. Poco más tarde recogieron a otro delincuente, Henry Methvin, que se uniría al grupo. La oficina Federal Penitenciaria de Texas recibió de mala gana la publicidad negativa sobre la fuga y Clyde sintió esta fechoría como una venganza por todos los años que había estado internado en esta cárcel.

La venganza resultó cara, por todo lo que conllevaba, ya que el asesinato de un guardia (por parte de Joe Palmer) dio poder absoluto al estado de Texas y al gobierno federal para llevar a cabo la caza de Bonnie y Clyde, que culminó con la muerte de ambos. Mientras el guardia, Major Crowson, yacía muerto, Lee Simmons del Departamento Correccional de Texas le prometió que cada una de las personas involucradas en la fuga sería perseguida y muerta. Cumplió su palabra, excepto con Henry Methvin, cuya vida se perdonó a cambio de traicionar a Bonnie y Clyde.

Entonces el Departamento Correccional de Texas contactó con un legendario caza recompensas retirado y con el capitán Frank A. Hamer de los Texas Rangers a quien convencieron para aceptar una misión con el objetivo de dar caza a la Banda de Barrow. Aunque técnicamente estaba retirado, Hamer fue el único Ranger retirado de la historia a quién se permitió mantener una misión de Rangers activa. Aceptó el encargo de inmediato, aunque no como Ranger sino como Policía de Tráfico de Texas relacionado con el sistema penitenciario como investigador especial, específicamente encargado de cazar a Bonnie y Clyde y a la Banda de Barrow.

Bonnie y Clyde fueron abatidos el 23 de mayo de 1934, en una carretera secundaria cerca de Bienville Parish (Luisiana). Murieron a causa de una emboscada de cuatro oficiales de policía de Texas y dos de Louisiana. El grupo estaba liderado por Hamer, que empezó el seguimiento de la pareja de asesinos el 10 de febrero de 1934. Hamer, que nunca había visto a Bonnie y Clyde, arregló un encuentro con los padres de Methvin con la esperanza de conseguir su ayuda. Aparte de Hamer, el grupo estaba formado por los sheriffs del condado Bob Alcorn y Ted Hinton, el Texas Ranger B.M. “Manny” Gault, el sheriff de Bienville Parish Henderson Jordan, y su ayudante Prentiss Oakley.

Hamer estudió los movimientos de Bonnie y Clyde y descubrió que realizaban un recorrido entre cinco estados y que actuaban cerca de las fronteras de los estados para escapar de un lado a otro. Bonnie y Clyde eran los maestros de la huidas entre estados antes de la creación del FBI. Desgraciadamente para ellos, la experiencia como caza recompensas de Hamer le permitió descubrir lo que iban a hacer.

El 21 de mayo de 1934, los cuatro miembros de la justicia se encontraban en Shreveport cuando supieron que Bonnie y Clyde estaban esa tarde con Methvin. Clyde había estudiado la casa de los padres de Methvin en Bienville Parish con un lugar de rendición en caso de separación de la banda. En un momento de la reunión, Methvin se separó de la banda en Shreveport, y se reunió con el escuadrón de caza. Se encontraron a las nueve de la noche en el punto de la Autopista 154, entre Gibsland y Sailes. Decidieron esperar a cazar a los delincuentes al siguiente día, pero no tuvieron noticias de Bonnie y Clyde.

Hasta que aproximadamente a las nueve de la mañana del 23 de mayo los cazadores, se escondieron entre los arbustos y se prepararon para disparar cuando escucharon la llegada del Ford V8 robado por Clyde acercándose. El informe policial escribió que Clyde se paró a hablar con el padre de Henry Methvinr — que aparcó su camión esa mañana para distraer a Clyde y forzarlo a estar más cerca de los policías emboscados — los hombres de la ley abrieron fuego, matando a Bonnie y Clyde. Según el levantamiento de los cadáveres, el coche contaba con un total de 167 agujeros de bala. La cuadrilla, bajo las órdenes de Hamer, no dio la señal de alto, o de rendición.

Clyde murió de forma instantánea por una bala en la cabeza, disparada por Oakley. Bonnie no murió tan rápidamente como Clyde. Los oficiales tuvieron órdenes específicas de vaciar los cargadores de sus fusiles y de sus pistolas. Según las declaraciones de Ted Hinton y Bob Alcorn en el Dallas Dispatch el 24 de mayo de 1934.

Parte de la polémica sobre la muerte de Bonnie y Clyde se centra en el hecho de que hoy en los Estados Unidos la policía da la posibilidad al detenido de rendirse pacíficamente antes de disparar incluso en situaciones extremadamente peligrosas a menos que haya una amenaza de muerte inmediata.

Bonnie y Clyde deseaban ser enterrados uno junto al otro, pero la familia Parker no lo permitió. La madre de Bonnie quiso cumplir el último deseo de su hija, que era ser llevada de vuelta a casa, pero las turbas de gente que rodeaban la casa de los Parker hicieron esto imposible. Más de 20,000 personas acudieron al funeral de Bonnie, dificultando así a los Parker llegar hasta la tumba. Clyde Barrow está enterrado en el Western Heights Cemetery, y Bonnie Parker en el Crown Hill Memorial Park, ambos en Dallas, Texas.

 

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