Enrico Sampietro

Por: Redacción

Hijo de un escultor y sobrino de un grabador, al descubrir su habilidad como dibujante, un falsificador profesional lo introdujo al negocio. Para sacarlo de ese ambiente, su padre lo obligó a participar en el frente y recibió la Cruz de Lorena por participar en la I Guerra Mundial. Fue espía fascista y por reincidir en la falsificación fue huésped de la Isla del Diablo en la Guayana francesa.

Antes de llegar a ser Enrique de Sampietro, nombre que le tocó sólo en su última etapa, el defraudador se llamó Adrián Dreesky; André Alfred de Villa, Henry Alfred Rey; Adrián Harles Delmont y tantos otros nombres que le sirvieron a Donadieu o Sampietro para salvar su vida y continuar, de nueva cuenta, en el mundo del delito, del que nunca pudo zafarse.

Bajo esos nombres falsos, recorrió una buena parte del mundo, más por necesidad de huir de la policía que por amor a los viajes.

En Colombia, después de ganarle en un juego de póker su pasaporte al italiano Enrico Sampietro, bajo ese nombre llegó el marsellés a la ciudad de México en 1934. En octubre de 1934 se detectó en la Ciudad de México la circulación de una considerable cantidad de billetes falsos de 20 dólares. Después de una serie de investigaciones, fue detenido el falsificador de fama internacional Alfredo Héctor Donadieu.

En 1937 fue detenido por falsificar billetes y enviado al penal de Lecumberri. fue recluido durante 13 años, desde donde continuó dedicándose a la falsificación de billetes.

Ahí conoció al sacerdote jesuita José Aurelio Jiménez, líder de una organización clandestina llamada “La Causa de la Fe”, quien justificaba la falsificación de billetes para perjudicar al Estado herético y anticlerical. Sobornaron a autoridades y a los celadores para que escapar del penal.
Es así como el 20 de julio de 1938 se fuga de la prisión, desconociéndose su paradero por varios años. A mediados de 1941, se registró la primera falsificación de los billetes del Banco de México realizada en la denominación de 50 pesos. En una investigación a cargo del Dr. Alfonso Quiroz Cuarón se demostró que, por el método de falsificación, el autor no podía ser otro que Enrico Sampietro, pues la técnica era la misma que utilizó para falsificar dólares en Cuba. Fue aprehendido en 1948 y encarcelado nuevamente a Lecumberri. Y a insistencia de Alfonso Quiroz Cuarón, escribió sus memorias, las que aparecieron en el diario Atisbos. Al cumplir su condena en 1961 fue expulsado a Francia.

Algunos años después de libertad Sampietro y vuelto a su tierra natal, Marsella, el Doctor Alfonso Quiroz Cuarón viajó a Europa y buscó al ex delincuente.
Fue a casa de su familia: dejó un recado con la hermana para que Sampietro lo buscara en el Hotel donde se hospedaba. Al encontrarse Quiroz con Donadieu, éste le dijo: “La libertad, en mis condiciones, duele”.

Sampietro había dejado el dibujo, y vivía de pintar coches con pistola de aire, al preguntarle Quiroz Cuarón por que no volvía al dibujo; aquel le dijo: “primero, porque la policía Francesa, como usted sabe, me tiene fichado y no me deja realizar ningún trabajo de este tipo: y, segundo porque habré sido un artista en México, pero aquí solo soy uno de tantos…

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