Arriba


16 Julio, 2021
La serología forense es una de las áreas de las ciencias forenses que se encarga del estudio e identificación de los fluidos del cuerpo mediante un análisis.


Estos fluidos incluyen sangre, sudor, semen, saliva, entre otros, recolectados en la escena donde ocurrió un hecho presuntamente delictuoso para posteriormente realizar pruebas presuntivas y de certeza con el fin de obtener información que aporte datos a la investigación.
Una de las pruebas más comúnmente empleadas en la investigación criminalística es la prueba de sangre, para ella, la muestra de sangre puede encontrarse en forma líquida, sólida o en forma de manchas secas, etcétera.

En concreto, la serología es la disciplina que se ocupa de la identificación y caracterización de la sangre, el semen, la orina y demás fluidos del cuerpo, usualmente detectables en forma de manchas secas y a manera de evidencia física. De esta forma, una manera de ejemplificar su labor es pensado en una hipótesis: si se ha localizado una mancha que tiene el aspecto de ser sangre, lo primero que se tiene que hacer es comprobar este supuesto, de esta forma el primer test a aplicarse sería una prueba presuntiva conocida como fenolftaleína o prueba de Kastle Meyer, la cual determina primero si se trata de sangre o no; al confirmar que se trata de sangre el siguiente paso es la determinación de especie humana, es decir, si se trata de sangre humana o no y así sucesivamente.
En los casos de delitos de índole sexual se encuentran con frecuencia fluidos como el semen y la saliva. Para detectar la presencia de semen las pruebas que se pueden emplear son la de fosfatasa ácida y la de proteína p30. Por otro lado, para la identificación de saliva se tienen que realizar pruebas para la determinación de amilasa que es la proteína característica de este fluido.
También es posible encontrar otros fluidos, como el sudor. Aunque esta es una de las manchas más difíciles de localizar dentro de la escena del crimen no es imposible, sin embargo, si se llega a localizar una mancha no existe ninguna prueba presuntiva por lo que sólo se guarda para que posteriormente se coteje el ADN junto con el ADN de otro fluido encontrado en el lugar de intervención.

Existen distintas técnicas utilizadas dentro del laboratorio de serología forense, se utilizan reactivos y técnicas específicas, algunas de ellas se componen de procedimientos largos, sin embargo, con la finalidad de agilizar los procedimientos en el laboratorio, hoy en día existen diversos kits desarrollados específicamente para la identificación de fluidos, algunas de las pruebas que se pueden mencionar como ejemplo incluyen, Saligae ® para la identificación de saliva, ABACARD® HemaTrace para la identificación de sangre y ABAcard® P30 para la identificación de semen; todos comercializados por ZOGBI.

Es importante mencionar que las muestras biológicas que son localizadas en el lugar de intervención deben ser recolectadas, embaladas, etiquetadas y trasladadas de manera que cumplan con los estándares necesarios, para conservar su integridad biológica, atenuar la degradación y evitar contaminación, para que de esta forma se pueda realizar un análisis genético que brinde resultados confiables.

En la investigación pericial de un indicio biológico una etapa limitante es el levantamiento de la muestra, ya que una toma inadecuada de la muestra puede dañarla, por lo que se vuelve imposible su procesamiento, es por ello que próximamente hablaremos de la debida recolección y traslado de indicios biológicos.

Autor :Equipo Expresión Forense