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28 Junio, 2021
En algún momento todos hemos mentido en alguna situación donde nos sintamos en riesgo o mentimos todo el tiempo, formando parte de nuestro dia a dia; así mismo, por lo contrario somos tremendamente malos para detectar que otras personas están deliberadamente tratando de engañarnos.


Uno de los grandes retos de vivir en nuestra sociedad es saber cuándo la gente está diciendo la verdad. En algún momento todos hemos mentido en alguna situación donde nos sintamos en riesgo o mentimos todo el tiempo, formando parte de nuestro dia a dia; así mismo, por lo contrario somos tremendamente malos para detectar que otras personas están deliberadamente tratando de engañarnos.

Con el paso del tiempo, el término “suero de la verdad” ha ido muy ligado al tema de narcoanálisis, ya que para la utilización de este suero es necesario la utilización de sustancias psicoactivas como un medio para la obtención de información, es decir la relación de estas sustancias nos brindara información en contra de la voluntad de una persona interrogada, esto por los efectos que estas sustancias producen como desinhibición del razonamiento (si-no).
Sin embargo, el concepto de “suero de la verdad” es no es del todo correcto por dos razones:
Las sustancias psicoactivas no son sueros.
Obtener la verdad no siempre está garantizado.
Los inicios del llamado “suero de la verdad” fueron a base de alucinógenos obtenidos en 1942 por la Jefatura de Servicios Estratégicos de Estados Unidos.
Los científicos del lugar descubrieron un extracto altamente potente llamado cannabis sativa (una variedad de marihuana), que obtuvieron a través de un proceso de esterificación. La característica de esta sustancia es que era un líquido transparente y viscoso, sin olor ni sabor, se le nombró TD (truth drug o droga de la verdad).
Así mismo durante la Segunda Guerra Mundial, tanto norteamericanos como los nazis probaron el alucinógeno mezcalina, obtenido de la planta del peyote.

En 1943, un psiquiatra de la Universidad de Oxford, llamado J. Stephen Horsley, publicó un libro en el cual describió un método psicoterapéutico, utilizando psicotrópicos (para que el paciente comenzara a hablar de forma despreocupada), llamado Narcoanálisis. Sus primeras investigacione, experimentando con sustancias como el cloroformo, alcohol y éter, encontrando que los sujetos bajo la influencia, especialmente de barbitúricos, presentaban en sus conductas un estado de desinhibición, eran más comunicativos y que contestaban todas las preguntas que se les hacían. Horsley denominó a su método de psicoterapia Narcoanálisis, y lo recomendó para el tratamiento de pacientes con altos niveles de ansiedad y antecedentes de traumas emocionales intensos. sin embargo estudios actuales desechan este método, al comprobarse que esto es falso, ya que el sujeto al estar bajo el influjo de la sustancia psicoactiva, por consecuencia puede perder la inhibición conductual, pero no siempre pierde el autocontrol cognitivo, por lo cual la persona intoxicada no dirá la verdad si no lo considera pertinente. asi mismo también pudo peligrar la vida de la persona si es que no se hubiera suministrado la correcta dosis

También se utilizó el LSD (dietilamida del ácido lisérgico), que también es un alucinógeno derivado y fabricado a partir del ácido lisérgico, siendo igualmente administrado para los interrogatorios dirigidos por el ejército norteamericano en 1947, por parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
La escopolamina, un alcaloide anticolinérgico, fue probada en los años 50 bajo un proyecto de la CIA denominado MK-ultra (después llamado MK-search por seguridad) del cual se trabajaba en un proyecto secreto de 1953 a 1972, llevándose trabajos de investigación en prisioneros, pacientes terminales de cáncer, personas con discapacidad intelectual (antes denominado retraso mental) y monos.
Al paso del tiempo los sueros utilizados más reciente que se conocen fueron dos con acciones distintas:
1.-Amytal de Sodio, un barbitúrico de acción intermedia, es decir, que no actúa de forma inmediata.
2.-Pentotal sódico, también conocido como Pentotal de Sodio, barbitúrico de acción rápida.

Ambos barbitúricos administrados de forma intravenosa que creaban un “estado de zona crepúsculo”. este efecto causa al sujeto que estuviera en un estado de relajamiento, sensación de calidez, empatía con el entrevistador, favoreciendo a que la persona pudiera expresarse libremente, sin un freno inhibitorio a nivel de razonamiento.

Hoy en día, el uso de las "drogas de la verdad" es considerado una tortura y está prohibido por el Protocolo de Estambul desde 1999. Así mismo las cortes de justicia en los Estados Unidos y América latina consideran inadmisible la información obtenida por Narcoanálisis.

Autor :Equipo Expresión Forense