Teoría de las Subculturas de Albert Cohen

304 teoria-de-las-subculturas-de-albert-cohen

Una teoría más que busca dar explicación a la criminalidad desde una perspectiva sociológica y de interacción con el ambiente y los demás es la teoría desarrollada por Albert Cohen, la cual habla de la relación que tiene el individuo con sus grupos de referencia y cómo éste fomenta que se desarrollen conductas criminógenas.

Cohen parte de que todas las acciones provienen de los problemas para lograr adaptarse al ambiente donde se vive; en la mayoría de los casos esto sucede de forma “normal”, sin embargo, hay sujetos que eligen situaciones desviadas basadas en el actuar de los grupos que toman como referencia. La persona optará por la solución que más se acerque a la aprobación de los grupos cercanos, cuando las expectativas de ese grupo no sean cubiertas, la persona buscará nuevos colectivos que satisfagan sus necesidades. De no encontrarlos es muy alta la probabilidad de que se cree una subcultura de personas que se identifiquen entre sí y logren solucionar sus problemas de adaptación social.

Hace una acotación acerca de las normas y valores que profesa la clase media, ya que las personas desean contar con los privilegios que la clase alta tiene, sin embargo, no pueden acceder a ellos debido a que no cuentan con los medios (económicos, educativos y culturales), de esto se produce el problema de la inadecuación a su propio ambiente y se siente en la necesidad de buscar un grupo (que se encuentre alejado de lo socialmente aceptado) donde pueda sentirse identificado, reciba apoyo y reconocimiento

Este autor no concibe a las bandas criminales como un conjunto de individuos, sino, como un ente por sí mismo donde los integrantes solucionan los bloqueos sociales a través de la asociación con los otros miembros. Es así que Cohen identifica cinco características de los grupos delictivos de la clase baja:

1.- Los grupos no tienen una función utilitaria: estas asociaciones crean en sus integrantes un sentimiento de grandeza al coaccionarlos a realizar actividades delictivas aunque estas no tengan una función o beneficio material.
2.- Su único fin es causar un perjuicio a sus víctimas, conseguir que éstas sean infelices, un gran ejemplo de ello es el vandalismo.
3.- Los valores de las subculturas no son extraños a los que rigen al resto de personas, si no que los llevan a lo denominado “polaridad negativa”, es decir, que invierten las normas volviendo justo lo que para el resto de la sociedad no lo es.
4.- El hedonismo inmediato, los integrantes de estas organizaciones buscan solamente el placer inmediato, carecen de planes a largo plazo y evitan realizar actividades que involucren la paciencia o perseverancia.
5.- Son autónomos en el sentido de que rechazan todo tipo de autoridad que no provenga del grupo, y esto es debido a que, si bien la organización provee a los integrantes de la seguridad que piden, les da un propósito de vida y satisface sus necesidades, de ese mismo modo exige que los miembros sean leales a los principios del grupo.

Como un dato curioso, esta teoría tiene sus orígenes en un momento histórico (la década de los años 50´s) en que las minorías comenzaron a hacerse presencia en los escenarios sociales; así movimientos como el feminista o el LGBTTTIQ+, o la comunidad latina, los cuales fueron tachados de forma peyorativa como grupos “subculturales”, haciendo que los aportes brindados por Cohen fueran sumamente criticados y malinterpretados, e incluso él sufrió el riesgo de ser censurado en Estados Unidos. Lo anteriormente mencionado representó también una situación sumamente peligrosa para quienes se manifestaban, ya que les daba una connotación de criminalidad que no tenía, lo cual los ponía en una situación demasiado vulnerable.

La forma en cómo se maneja un grupo es una valiosa herramienta para la criminología para poder estudiar a profundidad las acciones que realizan, y sobre todo los problemas personales que un individuo puede llegar a pasar que lo lleve a unirse a un grupo delicuencial, por ello esta teoría abrió puertas para la investigación de esta situación.


Referencia:

Lujan, M. (2019). “Las subculturas del delito” (Parte III). Diario Penal, no. 227. Recuperado el 20/10/2021 de: https://dpicuantico.com/sitio/wp-content/uploads/2019/03/Fern%C3%A1ndez-Penal-15.03-parte-iii.pdf
Vázquez González, C. (2003). Delincuencia juvenil. Consideraciones penales y criminológicas. Madrid, España: Colex.